CAPITULO 6: EL CAMINO A CUYAGUA
“Es lo que ya sabemos, lo que evita que aprendamos”
- Claude Bernard
El camino a Cuyagua es tan legendario como el mítico pueblo que lleva su nombre. Después de salir de Caracas por la Autopista del Centro, y atravesar la ciudad de Maracay se debe tramontar la Cordillera de la Costa, por una de las dos carreteras sinuosas que atraviesan las alturas, profundidades y laderas del parque Parque Nacional Henri Pitier, nombrado así en honor al explorador francés que, junto a Alexander Von Humboldt exploró esta región del país en el período colonial.
A solo dos horas de la ciudad y ya se sentía que estaban inmersos en otro tiempo, muy lejos de la civilización. Comenzaron a ascender por la frondosa selva tropical y las impresiones de esa naturaleza fresca llenaron la Cherokee con aire de montaña mientras los dos surfistas saboreaban la anticipación de éste viaje. Otros vehículos que pasaban por el camino con sus tablas sujetadas al techo señalaban buenas condiciones. Skylar, curioso por saber las condiciones marítimas chequeó la aplicación SURFLINE en su tableta IPAD y corroboró la magnitud del fenómeno oceanográfico al cual se dirigían. Se anunciaba un aviso de cautela a las embarcaciones desde las Antillas Holandesas hasta las Islas Vírgenes-esto era real. La gran marejada seguía creciendo. Todo estaba funcionando a la perfección. Como un preámbulo a lo que se avecinaba, a lo lejos escucharon los tambores de guerra de escalofriantes truenos mientras el cielo esporádicamente hacia su despliegue estroboscópico.
Frank Skylar y Jose Angel Navarro seguían en su travesía, Bob Marley KAYA en el IPOD, Cerveza Polar bien fría y la oportunidad de desprenderse de la cotidianidad. Jose Angel llamaba éstos escapes SURFARIS, porque a veces podía recorrer más de cinco playas en un día en busca de la ola perfecta. Intercambiaron impresiones acerca de sus viajes a puntos legendarios de Surf, las marejadas memorables, y las diferentes culturas de las costas de tierras lejanas.
“Skylar,” preguntó Jose Angel. “Anoche me dejaste con la pregunta sin responder. ¿Qué voy a hacer al respecto con todo este lío en el que me metí con Communisinc, Chandler y ahora Microtech? Siento que voy en camino a una decisión. Pero es difícil. No puedo evitar pensar en peores escenarios.”
“Siempre que existe algún cambio las fuerzas se activan para llevarte de nuevo a esa zona a la cual estás acostumbrado.” Respondió Skylar. “Ahora, más allá de Communisinc, qué es lo que TU realmente quieres?”
“Quiero llegar a Cuyagua!” Contesto Jose Angel, sonriendo. Conocía la labor del Coach y apreciaba la intención de Skylar, pero no se la iba poner así de fácil. El conflicto Estructural era real y pasar el swiche iba tomar algo más que una pregunta socrática. Las compuertas a dimensiones profundas de aprendizaje se cerraron. Lo que importaba era el momento.
Jose Angel aportó una idea lateral. “Verás, He tenido mi buena tajada de éxito pero no sin haber fracasado muchas veces. Me he ganado las cicatrices. Cuando te escucho hablar del camino hacia tu visión, sabes lo que pienso? Precisamente en cómo mis preocupaciones nublan mi capacidad de ver la realidad tal cual es. Como sé yo si en verdad voy por el camino correcto? No es fácil cuando tienes responsabilidades, hipotecas, familia y un jefe que te apunta constantemente con una pistola que dice VENDA!”
Skylar escuchó más allá de las palabras. Podía sentir el conflicto dentro de José Angel. Sabía que las respuestas estaban dentro del joven consultor. Quizá la compuerta se había cerrado, tendría que seguir sondeando hasta dar con la verdadera dimensión del ser. “Debes comenzar a jugar desde un lugar diferente. En este nuevo juego del poder, se gana o se gana, siempre vas a aprender algo y estas destinado a serlo porque es lo que estás viviendo. Buscas vivir desde la realidad, no la alucinación que cargas de lo que crees que es. Ahí está el conflicto Jose Angel, ¿Dónde es que vives sin cuestionamiento?”
Jose Angel respondió mientras maniobraba la camioneta por una de tantas curvas sinuosas de la ladera de la montaña. La lluvia comenzaba a caer y los riachuelos que atravesaban la carretera crecían en fuerza, llevando en su caudal, lo que no estaba bien sujetado a tierra. La respuesta vino de su conexión con el surfing: “Cuando estoy en el tubo de la ola. Avanzando hacia la salida, rodeado de mar, enfocado al presente, disfrutando, sin pensar.”
“Exactamente. Esa estructura está en ti, no solo en el surfing. Es parte de tu estilo. Enfocarte a presentar la solución, preparar la propuesta, contestar las preguntas; eso es carpintería. Tú ya sabes hacer todo eso. Lo importante es generar esa estructura que te permitirá transmitir tus ideas y tu creatividad de forma fluida. Sin presión, desde tu propio ser. Desapegado a todo juicio a toda duda: Surfear en lo Ejecutivo.”
“Si pudieses transferir tu visión desde el tubo de la ola a dónde sientes que estás en Communisinc en éste momento que verías?” Preguntó Skylar.
“Creo que estaría buscando la salida”. Contestó rápidamente Jose Angel. La respuesta fue una revelación. La de aceptar que no podría haber otra opción. La lluvia comenzó a arreciar y ya era dificultoso remontar las caídas de agua que caían por la ladera. La Cherokee avanzaba con dificultad y en varias ocasiones tenía que esquivar ramas, troncos y piedras que caían por el lodo de la montaña. Jose Angel había equipado su nave para soportar todo tipo de terreno, era su catamarán de tierra. Su KANALOA. Dentro de ella se sentía como en el patio trasero de su casa.
Skylar comprendió el valor de la respuesta. Observó el camino a recorrer, reflexionando acerca de sus propias decisiones y lo complejo que se había vuelto lo que una vez fue puro deseo y pasión. En otro continente, Charles Thornton estaría ubicando a Skylar para exigir reportes. Cada vez era más difícil escaparse a surfear. “No podemos resolver nuestros problemas con el mismo nivel de estructura de consciencia con el cual fueron creados. Tú estas enfrentando situaciones que requieren un salto de nivel de operación. El único pensamiento radical que te hace falta en ésta nueva etapa es la de ver nuevas posibilidades. TODAS las posibilidades ya han sido creadas y están presentes, y se nos invita a ELEGIR, sin presión, nuestra voluntad y aceptar lo que manifestamos.”
Jose Angel se mantenía atento, disfrutaba la conversación y estaba comenzando a ver las cosas con otra óptica.
Skylar siguió. “Existe una fuerza muy poderosa con la cual las personas con éxito hacen conexión en total estado de despegue y armonía que genera resultados. Steve Jobs, Sir Richard Branson, Carlos Slim, lo saben y lo aplican. Imagínate si una organización pudiese ser propulsada por valores y principios alineados con la búsqueda de la armonía y la paz basado en la intención de contribuir al bienestar de sus clientes a través de sus servicios y productos.”
Jose Angel seguía con interés la explicación de Frank Skylar tratando de conectarlas con su situación actual.
“Veo que has dedicado gran parte de tu vida buscar respuestas, a conocer los procesos,” intervino Jose Angel. “Cuéntame si existe la respuesta a la pregunta Cuál es el camino correcto?”
Skylar contestó. “La verdad en la vida es aceptar la realidad por lo que es, la voluntad del universo en completa armonía con donde debes estar. Aceptar esto permite que actúes cada momento de tu vida con pasión, amor, energía honestidad y fe. Déjate SER”
“Muchos tratan de forzar la marcha, imponiéndose metas y logros con el fin de satisfacer su ego y sus necesidades de control y sentimiento de importancia. En un momento darán la impresión de que están viviendo una vida exitosa pero a la larga, terminan sintiéndose vacíos, sin propósito. He visto este patrón en altos ejecutivos, luchando contra los efectos del stress. Le está pasando a Communisinc. El éxito real viene solo cuando dejamos fluir nuestra energía basado en los principios que consideramos importantes y nobles. Las posibilidades ya están dadas, es solo cuestión de elegir y aceptar en paz.”
Jose Angel agregó. “Si, es cierto, pero a veces hay que pasar por este proceso para conocer nuestro verdadero potencial. Todo lo que somos, toda realidad tiene una función.”
Jose Angel estacionó la camioneta para estirar las piernas y disfrutar de la noche fresca del Parque Nacional. La lluvia seguía cayendo pero su intensidad se había reducido. La ligera bruma y el sonido de las caídas de agua enmarcaban una paz natural dentro del intenso follaje. Árboles de más de 10 metros de alto se entrecruzaban para conformar con arbustos, enredaderas y helechos una muralla verde de vida múltiple. Estaban en el medio de la Selva Nublada.
Skylar se acerco a un gigantesco Cucharo cuya cúspide se perdía en el follaje. Fijó su atención a un capullo en el tronco del inmenso árbol. “Jose Angel, observa esto. Lo que ves es un capullo de una polilla. Las polillas son los insectos más fuertes de su especie, producen seda, son más rápidos. Fíjate en este capullo, está a punto de salir, en completar su metamorfosis.”
Jose Angel observo con detenimiento y podía ver como la futura polilla luchaba dentro del grueso capullo por salir. “parece que estuviese sufriendo por salir, podemos romper el capullo con ésta navaja y dejarla libre”
“Sería un gigantesco error.” dijo Skylar “Verás, esta lucha que a nuestra percepción pudiese verse como sufrimiento es precisamente el camino que debe pasar la polilla para poder ejercer su tarea futura como debe ser. Ayudarla a salir solo la convertiría en un ser débil y no sobreviviría en la selva tropical.”
“No hay caminos fáciles, a veces tenemos que pasar por el infierno para llegar al cielo, pero ése camino es necesario para ser más fuertes y salir adelante.”
Decidieron seguir en camino. Estaban llegando a la parte más alta de la sierra. La visibilidad se había reducido y no se veía mejora en el clima. Era mejor apresurarse ya que las lluvias harían la travesía peligrosa por los esporádicos deslaves y derrumbes características de esas laderas. Jose Angel chequeó los neumáticos, acoplo la camioneta a una modalidad de transmisión 4 x 4. Prendió los reflectores y se cercioró del funcionamiento del parachoques y cabestrante winch XRC 15 con poder jalar 15,000 libras de lo que fuese, todo montado sobre una estructura de hierro negro draconiana llamada en la jerga de la región, Mataburro. Esto le daba un aspecto malévolo a KANALOA como había bautizado Jose Angel a su Camioneta Cherokee Chief. Al tomar la carretera, se sentía una inmensa seguridad dentro del tanque que Jose Angel había construido.
“Jose Angel, deseas vivir conectado a la ola, dentro y fuera del agua, tienes oponentes dignos que te quieren quitar tu fuego, posees la capacidad, experiencia y energía. Quieres una vida alineada a lo que ERES. ¿QUE te impide lograrlo?”
Jose Angel meditó y reflexionó, la pregunta estaba tocando un punto profundo que NO quería ver. Enfocado al camino, mientras su mente alucinaba respuestas. La adrenalina de remontar la sierra y bajar por la zona más peligrosa del parque combinado por el choque de trenes de lo que existía en su vida y que deseaba eliminar irradió por cada molécula de su ser. Skylar solo dejó que la pregunta se instalara en su sistema. No había resistencia, el coacheado estaba tocando la fibra de su propia sabiduría.
“La paciencia infinita genera resultados inmediatos,” dijo Skylar “Te has fijado que las cosas que haces mejor, las haces sin pensar? Tus talentos se reflejan tal cual son, cuando dejas de analizar las cosas: cuando pintas, surfeas, cuando estás cautivando una audiencia en una presentación, ahí es donde estas utilizando todo tu poder personal, inmerso en el momento, sin agendas escondidas, disfrutando el proceso.”
Jose Angel pensó en sus pasados éxitos y fracasos y como todo lo había llevada a este momento. Hace cuatro años todavía era un ejecutivo de cuenta, contactando clientes, aprendiendo de sus mentores, feliz de pertenecer a una empresa multinacional. Hoy, aún con la pasión por el trabajo, pero desilusionado con la compañía, estaba sentado al lado del ejecutivo más poderoso de Communisinc y probablemente la persona que mas conocía de procesos de gerencia y desempeño del planeta. Pero si iba a tomar decisiones importantes necesitaba cuestionar todo.
“Y tu?” Replicó Jose Angel, conduciendo la 4 X 4 con la certeza de un piloto de Fórmula 1. “Eres considerado uno de los 10 pensadores más influyentes del planeta: Ted Talks, Conferencias, Congresos, una vez leí que coacheaste a Richard Branson! Pero no veo eso en este momento, Que te pasó? Cómo es que en este momento tu compañía está siendo jalada de tus manos?”
Skylar sintió el aguijón de esa sensación tan nefasta. El ansia por algo y no saber que. “Sinceramente, en éste momento también busco una salida, que me genere paz. No puedo seguir esperando por señales del universo. El juego cambió para mí. La tormenta viene.”
Jose Angel aprovechó la conversación con su nuevo coach. “Yo he trabajado en esto de fijar metas y tomar acción masiva para lograrlas. Toda mi vida se me ha enseñado que uno debe trabajar duro para lograr lo que uno quiere y que se deben tomar acciones correctas para llegar al destino que queremos. Tú estás hablando de despegue total a todo lo que queremos, verdad?”
“Si, Jose Angel. No TIENES que hacerlo, es tu decisión libre. He visto muchísimos profesionales quemados cuando se dan cuenta que han subido la escalera del éxito, solo para darse cuenta que la escalera está en la pared equivocada! En este momento todos en Communisinc están más preocupados en mantener su posición que en contribuir al bienestar de sus clientes. No están alineados con los principios que ayude a establecer, es por eso que tengo que reinventarla.”
“Es verdad.” Dijo Jose Angel, “Sin embargo, también he notado que cuando las cosas se acercan al fracaso, cuando uno cree que ya no hay esperanza, llega una llamada, o una nueva oportunidad, algo pasa que lo cambia todo, es esto parte del propósito esencial, del efecto de la polilla, guiándolo a uno a su meta final?”
Skylar respondió, “Pronto verás que todo está conectado, tu vida, el surfing, tu trabajo, tu arte y tus metas son parte de UNA sola cosa. Incluso siento que ésta tormenta es parte de lo que ERES. Tu vida es un vehículo que posee todo lo que hace falta para llegar a tu destino. Quizás no te das cuenta pero las ruedas están en movimiento, dándote ideas y encuentros para hacer de tu vida algo grande. Tu vida y la de todos es producto de tus decisiones, y tu eres 100% responsable de ellas. Quedarte en la carrera de ratas corporativa para ser importante o utilizar tu coraje y recursos para lograr lo que verdaderamente quieres no es fácil. Si vas a jugar a ganar, tendrás que aprender a ver de nuevo. Si decides aceptar tu propósito deberás prepararte para pasar por las etapas del cambio.”
Las ráfagas hacían difícil ver el camino. En ese momento escucharon una estruendosa explosión. Algo se había desprendido de la montaña. El agua comenzó a inundar el asfalto. Hacia adelante caía una catarata de piedras, lodo ramas, y todo lo que el Parque Nacional Henri Pitier podía lanzarles. Jose Angel tuvo que pensar rápido dentro de su estructura de no pensar.
La Cherokee navegó la primera sección, pero el agua pegó del lado derecho de la camioneta y la hizo girar en U bajando la ladera. Se encontraron de nuevo con la siguiente sección, pero lo que bajaba como un tren por la colina ésta vez era asfalto, cabilla y piedra, la carretera había colapsado. Un autobús completo atravesó el camino cayendo por el acantilado hacia el bosque tropical. Se sentía la carretera hundirse y la única opción posible era acelerar hacia lo inevitable.
KANALOA quedó atrapada del lado opuesto del inmenso hoyo que había dejado el deslave al partir la carretera en tres pedazos, un inmenso tronco debajo del chasis la mantenía atrapada sin poder avanzar.
Rápidamente Skylar bajó del vehículo, desafiando la lluvia de escombros y tomó el cable del winch para asirlo a ancla segura. La lluvia seguía cayendo y Skyar aseguró el cable alrededor de un inmenso árbol. Jose Angel activó el motor del winche pero la Cherokee comenzaba a caer por la ladera. Jose Angel tuvo que bajar de la camioneta para sacar el obstáculo que mantenía a KANALOA estancada. Skylar corría para ayudar a su compañero de surf. La camioneta comenzó a avanzar hacia la seguridad del asfalto pero la ladera comenzaba a ceder de nuevo y Jose Angel sintió que la montaña se lo llevaba hacia la oscuridad. Sin ningina oportunidad de dar marcha atrás.
Y el rugir de truenos.














